
Relax Plus CBD
Se da como premio, así que el perro la asocia con algo bueno. Untada en un juguete, además lo entretiene mientras afuera revienta la pólvora.
En Costa Rica la pólvora no es una noche: son seis semanas. Del Festival de la Luz al 1 de enero, las detonaciones se repiten decenas de veces. Este artículo trae las fechas concretas y un plan que empieza tres semanas antes — porque el 31 de diciembre a las once de la noche ya es tarde para improvisar.


Un perro que tolera bien las tormentas puede descomponerse por completo con la pólvora. No es el mismo estrés.
Una tormenta se anuncia: se nubla, baja la luz, cambia la presión. El perro tiene minutos para prepararse. La pólvora estalla sin ningún preaviso, y esa imprevisibilidad es justamente lo que dispara la respuesta de pánico.
El trueno llega difuso y desde lejos. Un mortero revienta a cien metros, con un pico de presión corto y muy intenso. Para un oído que capta varias veces más que el humano, la diferencia es enorme.
La tormenta sigue un ritmo que el perro puede llegar a leer. La pólvora es aleatoria: tres estallidos, silencio, uno más. Nunca puede bajar la guardia, y el estado de alerta se sostiene por horas.
No es un evento: es una temporada. Entre diciembre y enero hay decenas de noches con pólvora. El perro no alcanza a recuperarse de una antes de la siguiente.
Casi siempre después del anochecer, cuando la casa está más quieta y el contraste con el silencio hace el estallido aún más abrupto.
Muchas de estas fechas son de salir: cenas, fiestas, visitas. El perro enfrenta el peor ruido del año justo cuando no hay nadie que lo acompañe.
El estrés sostenido de esas semanas no termina el 2 de enero. El cortisol alto empuja los folículos del pelo a su fase de reposo, y el resultado — una caída de pelo llamativa — aparece semanas más tarde, ya en enero o febrero, cuando nadie lo relaciona con la pólvora. Lo explicamos en por qué el estrés le tumba el pelo a su mascota.
Estas son las noches en que conviene tener a la mascota preparada. Marque las que apliquen a su zona.
| Fecha | Evento | Nivel de ruido esperado |
|---|---|---|
| Todo diciembre | Pólvora dispersa de vecindario | Bajo pero constante, casi todas las noches |
| 12 de diciembre | Festival de la Luz, San José | Alto en el área metropolitana, con fuegos artificiales |
| 24 y 25 de diciembre | Nochebuena y Navidad | Alto en todo el país, concentrado a medianoche |
| 25 de dic – inicios de enero | Fiestas de Zapote (campo ferial) | Sostenido cada noche en San José este |
| 26 de diciembre | Tope Nacional | Medio, diurno — confirme si se realiza este año |
| 27 de diciembre | Carnaval de San José | Medio, diurno — confirme si se realiza este año |
| 31 de dic y 1 de enero | Fin de año | El pico del año. Nacional, sostenido, a medianoche |
| Enero | Fiestas patronales y de pueblo | Variable según el cantón |
Mirado en conjunto, el panorama es claro: no son una o dos noches complicadas, son unas seis semanas en las que un perro sensible al ruido vive en alerta. Por eso la preparación no puede empezar el 31 de diciembre.
Lo que separa un fin de año manejable de uno terrible casi siempre es la anticipación, no el producto.
Si va a usar un apoyo para la calma, empiece ahora, no la noche del evento. En ansiedad sostenida el beneficio se construye a lo largo de 4 a 6 semanas de uso regular, no en una dosis aislada. Es también el momento de armar el refugio: un cuarto interior, lejos de ventanas, con su cama, agua y algo con olor a usted. Que el perro lo use antes en días normales, para que no lo asocie solo con el miedo.
Revise placa, collar y microchip: fin de año es cuando más mascotas se escapan, y un perro en pánico puede saltar muros que nunca había intentado. Refuerce portones y verjas. Si quiere trabajar desensibilización con audio de pólvora a volumen muy bajo, este es el momento — pero solo con acompañamiento profesional: mal hecha, empeora el cuadro.
Paseo largo temprano, con luz: un perro que gastó energía responde con menos intensidad. Comida y necesidades antes del anochecer. Cierre ventanas y cortinas. Encienda un ruido de fondo constante — ventilador, televisión, música — que no tape el estallido pero sí suavice el contraste. Si usa CBD, adminístrelo 45 minutos antes de la hora esperada.
Quédese en casa si puede. Hable en tono normal: ni consuelo exagerado ni reg&antilde;o. Si busca meterse debajo de un mueble, déjelo — está regulándose solo. Si el evento se extiende y nota que el efecto baja, un snack funcional sirve de refuerzo y además lo distrae.
Anote qué funcionó y qué no, para ajustar en la próxima fecha del calendario — que casi siempre está a pocos días. Vigile el apetito y el pelaje durante las semanas siguientes: ahí es donde aparece la factura tardía del estrés.
Algunas señales son evidentes; otras se confunden con "mañas". Cuando aparecen justo con la pólvora, son ansiedad.
Tiembla sin frío, respira rápido y superficial incluso en reposo.
Busca el baño, debajo de la cama, o no se separa de usted ni un segundo.
Araña puertas, muerde rejas, salta muros. Es la señal más peligrosa: así es como se pierden.
Mascotas con hábitos establecidos pierden el control por el estrés agudo.
Salivación abundante sin relación con comida, típica de un pico de cortisol.
No acepta ni su premio favorito. En gatos, más de 48 horas sin comer requiere consulta veterinaria urgente.
El CBD no apaga a la mascota ni la duerme: actúa sobre el sistema endocannabinoide para bajarle el volumen al pánico, de modo que el perro pueda calmarse y esperar a que pase en vez de vivir cada estallido como una amenaza.
Para la pólvora conviene el amplio espectro sin THC: conserva CBD, CBG y CBN — que se potencian entre sí — y descarta el THC, que es tóxico para perros y gatos incluso en trazas. Es una distinción que casi nunca aparece en la etiqueta y que conviene revisar: la explicamos en la guía de CBD aislado, amplio espectro y full espectro.
| Concentración | Dosis | Ideal para |
|---|---|---|
| CBD 500 mg | 1 gota por cada 850 g | Gatos y razas pequeñas |
| CBD 1000 mg | 2 gotas por cada 3,5 kg | Razas medianas |
| CBD 2000 mg | 1 gota por cada 3,5 kg | Razas grandes |
Aceite como base diaria durante toda la temporada, y Mantequilla Relax Plus como refuerzo la noche del evento. La mantequilla tiene una ventaja adicional: se da como premio, así que el perro la asocia con algo bueno en lugar de con el momento de estrés — y untada en un juguete lo entretiene mientras afuera revienta la pólvora. Si su mascota toma otra medicación, consulte antes con su veterinario.
El CBD acompaña el episodio agudo, pero no sustituye un plan de desensibilización ni la valoración de un veterinario o etólogo cuando el miedo es severo o crónico. En casos muy intensos, converse con su veterinario con anticipación: hay opciones que requieren receta y que conviene tener resueltas antes de diciembre, no la misma noche.
Amplio espectro CBD-CBG-CBN, sin THC, formulado en Costa Rica con respaldo sanitario ante SENASA.

Se da como premio, así que el perro la asocia con algo bueno. Untada en un juguete, además lo entretiene mientras afuera revienta la pólvora.

Para el uso diario durante las seis semanas de pólvora. Dosis precisa por peso y absorción más rápida que el formato snack.

Omega-3 y CBD en un solo frasco. Pensado para la factura tardía del estrés: la caída de pelo que aparece en enero o febrero.
Vea todas las presentaciones en CBD para mascotas en Costa Rica. ¿Su perro también sufre con los truenos? Lea la guía de ansiedad por tormentas.
La pólvora llega igual todos los años. La diferencia está en si usted llega preparado.